De las más apreciadas a las menos queridas. Cuando una moneda está entre dos categorías, se indica con una barra inclinada. Por ejemplo: EBC/MBC. Hay que tener en cuenta que esta clasificación está sujeta a cambios de valoración según las circunstancias históricas en torno a la acuñación de las monedas (y otros efectos de función similar). De este modo encontramos monedas muy maltratadas o bien con defectos de fabricación que por ser escasas o incluso, gracias a esos defectos, consiguen un valor mucho mayor.
  • Pruebas (PRF): o Proof. Nombre proveniente del inglés dado a monedas cuyos relieves han sido tratados para matizarlo y abrillantar el metal. Son piezas únicamente para coleccionistas. Únicamente no se tratan los bordes, con lo cual se deben coger las monedas por ellos.
  • Flor de cuño (FDC): Monedas sin tratamiento "proof" y destinadas sólamente al coleccionismo. Se considera flor de cuño, también, a toda moneda anterior al siglo XIX que no presente ningún defecto.
  • Sin circular (S/C): Piezas que no han tenido circulación en el mercado, pero han sido destinadas para ello. No tienen defectos.
  • Excelente buena conservación (EBC): No tiene imperfecciones apreciables a simple vista, pero contiene las huellas propias de una breve circulación.
  • Muy buena conservación (MBC): Buena conservación, pero ha estado claramente en curso.
  • Buena conservación (BC): Su valor numismático llega a ser la mitad de la MBC. La circulación y las imperfecciones son evidentes.
  • Regular conservación (RC): Tiene arañazos, abolladuras, relieves desgastados y otros desperfectos de esta índole.
  • Mala conservaciòn (MC): Sus leyendas y dibujos son ilegibles o prácticamente ilegibles. El metal ya no brilla y las imperfecciones son grandes:
grietas, abolladuras grandes, erosión del canto, etc.