En la actualidad muchas personas confunden estos términos sin saber que ambos tienen características distintas por lo cual no se debería catalogar mal a los dos.

Por ejemplo cuando nos referimos o escuchamos de una persona que aprovecha sus conocimientos informáticos para adueñarse de los sistemas ajenos, metiéndose y hurgando en ellos obteniendo información, así como hacer perjuicio, muchas veces le llamamos “hacker”, cuando su nombre en realidad sería “cracker”.


Como decimos, un cracker es una persona con un nivel profesional en sistemas operativos, programación, redes de ordenadores, etc. pero que utiliza estos conocimientos para violar la seguridad de un sistema informático de manera ilegal.


En cambio, un hacker también posee elevados conocimientos sobre el tema pero su trabajo es totalmente legal, por lo tanto, está desarrollado con el permiso del propietario del sistema.