Siempre que no se este utilizando hay que guardar la guitarra en la funda. Hay tres tipos: la funda normal, que apenas protege el instrumento; la acolchada, que ya protege eficazmente la guitarra de golpes y la rígida, aconsejable para quienes viajen con la guitarra.
No es aconsejable colgar la guitarra de la pared.
Es básico cuidar el grado de humedad que recibe la guitarra, a largo plazo, esto es determinante para su sonido. Una guitarra que ha sido bien cuidada puede, con el paso de los años, mejorar notablemente su sonoridad.
Un término medio de humedad sería lo más aconsejable, siendo importante que sea más o menos estable, pues los cambios bruscos en la temperatura afectan a la madera; por esto mismo no debe exponerse demasiado tiempo a la luz directa del sol ni a una fuente de calor.
Las cuerdas se deterioran a medida que se toca; pierden elasticidad, potencia de sonido y calidad tonal. Por eso es aconsejable cambiarlas cuando comienzan a deteriorarse, especialmente las tres graves.
La elección del juego de cuerdas y de su tensión es subjetiva asi que lo mejor es probar con diversos tipos. Personalmente recomiendo las D´addario Pro Arte y las Augustine.
Cuando no se vaya a tocar durante algún tiempo o cuando se viaje con la guitarra es conveniente aflojar un poco las cuerdas. Jamás debe guardarse la guitarra en el maletero del coche en un viaje largo, pues se pueden alcanzar temperaturas excesivas que dañarian el instrumento irremediablemente.





