Antecedentes
La primera mención registrada sobre la percepción subliminal es la realizada en los escritos de Democritó. Platon abló de esta noción en su escrito Timeo.
Aristoteles explicó de modo más detallado los umbrales de la conciencia subliminal en su "Parva Naturalia" hace mas de dos mil años, y parece ser el primero en sugerir que los estímulos no percibidos de modo consciente bien podrían afectar los sueños. Hace 2.250 años Aristóteles explicó en su teoría del sueño:
"Si los impulsos que tienen lugar durante el día no son demasiado fuertes y poderosos pasan inadvertidos debido a impulsos altamente despiertos. Pero mientras dormimos tiene lugar lo contrario, entonces los pequeños impulsos parecen grandes. Esto aclara lo que pasa en el sueño. Cuando sólo hay ecos débiles en sus oídos los hombres creen que se trata de algo relampagueante y extraordinario".





