Sobre las telas y colores hay toda una variedad de donde escoger, pues se nos permite cualquier tonalidad y la tela puede ser desde muy fina, hasta de mezclilla... todo depende de tu gusto y comodidad.
Para cualquier mujer es imprescindible tener una camisa blanca fina, la cual se pueda usar en ocasiones semiformales, con un pantalón negro, o con una falda café. Asimismo, una del mismo tono pero más sencilla o "sport" es ideal para combinarla con los famosos y cómodos jeans.
Por otra parte, la camisa de color oscuro matiza mejor para momentos más formales o los días más fríos y te puede sacar de muchos apuros.
Si eres un poco atrevida, puedes romper esquemas y usar una camisa de hombre con pantalón ancho, o con jeans que te dan una nota muy libre y de avanzada.
El largo de la camisa ya no está definido, aunque si hay una tendencia de usarlas cortas y alineadas al cuerpo. Éstas hacen que tu silueta se vea muy definido, y si eres delgada, lucirás tus curvas sensualmente.
Actualmente, ya no es importante que tipo de camisa uses, pues ahora todo vale, y tu originalidad y personalidad es lo que verdaderamente marca la pauta. No obstante, la camisa es una prenda que no puede faltar en tu ropero, pues es apropiada en ocasiones muy distintas y te permite combinaciones maravillosas. Asegúrate de tener unas cuántas, en especial para esos momentos de "no sé qué ponerme".
Materiales:
- 1,20m de brocato de seda de 1,50 m de ancho
- Entretela de pegar
- 5 botones
Procedimiento:
Ampliar los moldes a tamaño natural. Cortar las piezas en brocato, según los moldes.
Cerrar las pinzas de espalda y delantera.
Enfrentar los derechos de la espalda y de las delanteras y coser por los hombros y por los laterales.
Colocar entretela en el cuello y las vistas. Armar el cuello.
Enfrentar el derecho del cuello con los derechos de la camisa y unir con costura. Enfrentar los derechos de la vista a la prenda y coser. Dar vuelta del derecho.
Unir las mangas a las sisas y colocar el puño.
Realizar los ojales y coser los botones







