En el centro de España, al sur de la comarca de Madrid, la geografía que domina la zona es claramente llanura, con las florecientes excepciones de laSierra de San Vicente y los Montes de Toledo, dos porciones serranas de la región, más altas y agrestes donde se encuentran protegidas algunas especies en extinción como el lince, la cigüeña negra, el águila imperial entre otras especies amenazadas o vulnerables. Aquí nos topamos con el Parque Nacional Cabareños, el mejor exponente del bosque mediterráneo ibérico.
Sobre los montes existen también zonas donde se pueden encontrar cotos controlados con la posibilidad de realizar caza mayor y menor, gran atractivo por el que cientos de turistas llegan a esta parte de la geografía española.
Los centros urbanos más importantes son la ciudad de Toledo yTalavera de la Reina, además de Puente del Arzobispo yMalpica, todas las cuales se levantan a la vera del río Tajo que cruza todo el terreno y junto con sus afluentes y el gran número de arroyos que bajan de los montes irrigan una zona no demasiado húmeda del territorio.
La historia no muerde, así que un relámpago de mención viene siempre de maravillas. La provincia de Toledo es una región abundante en actividad a lo largo de los siglos. Los Romanos se afincaron en Toledo hacia el siglo II a.C. tomando por propios los dominios carpetanos que ya habían sido edificados con nodos urbanos de importancia. Como era costumbre, Roma plantó importante infraestructura en la zona especialmente envías y acueductos, algunas villas rurales y el circo de Toledo.
Para el siglo VI se establece a la ciudad de Toledo como capital visigótica y un siglo después, para el XIII Concilio de Toledo queda ésta como la primera de todas las Diócesis Hispánicas. De este período han quedado importantes restos entre los que se destacan algunas necrópolis y el famoso tesoro de Guarrazar.
Un poco después con la llegada de los árabes y los bereberes se afinca en Toledo un reino taifa que sería derrocado para 1085 con la toma cristiana de la ciudad, paso fundamental para la Reconquista. Como nadie pasa por esta vida sin dejar rastro podemos encontrar decenas de restos árabes en la zona, los principales están en Vascos (Navalmoralejo), el Puente Alcántara, así como restos de la muralla toledana, algunas de sus puertas (Bisagra Vieja, Bab-al-Mardón) y la mezquita del Cristo de la Luz, entre otros muchos.
La provincia de Toledo rebosa de actividades culturales y turísticas. De los muchos recorridos que se pueden realizar uno de los más interesantes es sin duda la ruta de Don Quijote de la Mancha a través de la que nos adentraremos por los caminos manchegos que narraba Cervantes, visitaremos El Toboso, los paisajes dominados por castillos y molinos de viento (losmolinos de Consuegra), la venta de Puerto Lápice (que el Hidalgo caballero creyó fortaleza). Para seguir apretando el paso por parajes como Argamasilla de Alba, Almodóvar del Campo o la Cueva de Montesinos.
La vida social en la región tiene punto álgido en las festividades regionales que están a la orden del día, con un calendario repleto entre celebraciones religiosas y populares entre las que se destacan, claro está, los carnavales y el período de Semana Santa.
Cuando uno anda por allí, paseando por las tierras de Toledo, siempre dan ganas de comer, y un viaje no es tal cosa si no nos dejamos tentar por la cocina lugareña. La zona manchega posee una fuerte personalidad y se ve bien reflejado en las innumerables denominaciones de origen y preparados regionales que podemos hallar en cualquier parador.
La miel, el aceite de oliva, el ajo morado, el cordero manchego, el melón de la mancha, y por sobre todas las cosas (regándolas de buena gana) el vino de la mancha presente con una buena cantidad de exquisitas bodegas de larga hostoria y tradición, que ningún viajero puede dejar pasar sin asomarse.
La ciudad de Toledo merece página aparte (y la tiene). Pero aprovechemos para destacar algunos de sus encantos como laCatedral, una de las más hermosas de toda España, que data delsiglo XIII; la imponente torre mudéjar que es la Puerta del Sol; el Alcázar, que domina la ciudad desde la acróplis toledana; eledificio del Ayuntamiento; el convento franciscano de San Juan de los Reyes, fundado por los Reyes Católicos; el museo del Greco; el castillo de Servando, situado entre la ciudad y la gran vega regada por el Tajo.
Como gran atracción de Toledo encontramos también la profusa producción de acero toledano, de los mejores y más renombrados del mundo desde tiempos inmemoriales. Basta con perderse alegremente recorriendo los laberínticos pasajes de la ciudad para toparse con puestos y locales adocenados donde se pueden conseguir desde el más humilde recuerdo hasta valiosísimas piezas de autor.
Toledo es un punto obligado para todo viajero. Sus brazos están abiertos a miles de turistas todos los años que se acercan en busca de los olores, las texturas y la visión de lo que fue una importantemetrópolis medieval. Ven a descubrir sus bellezas, reserva ahora tu hotel en Toledo.
Turismo en Toledo
Tras las imponentes murallas que custodian el casco antiguo de Toledo se conserva un importante legado artístico y cultural representado por iglesias, palacios, fortalezas, mezquitas y sinagogas.
Por ese motivo, esta parte de la capital manchega es considerada un auténtico museo al aire libre y ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad. También se conoce a Toledo como "La Ciudad Imperial" por haber sido la sede principal de la corte de Carlos V.
Sitios y monumentos históricos
En las murallas que rodean los tesoros de Toledo existen puertas de distintas épocas. Por ejemplo, la Puerta de Bisagra, principal acceso a la ciudad, es de origen musulmán.
La puerta de Alfonso VI o puerta Vieja de Bisagra, también es un ejemplo de arte musulmán. En el siglo XIII fue levantada la Puerta del Sol, de estilo mudéjar, donde se encuentran los restos de un sarcófago paleocristiano.
Tal vez la puerta más antigua de acceso a la ciudad de Toledo sea la de Balmardón, de origen árabe.
La Puerta de Alarcones, de origen visigodo, formaba junto con la de Balmardón el conjunto de los omeyas. La Puerta de Alarcones recibió distintos nombres; por ejemplo en documentos muzárabes se la ha visto bajo el nombre de mohaguía.
Luego se la conoció como Puerta Alta de la Herrería pues se encontraba en la parte alta de la ciudad y allí funcionaban los talleres de los herreros. Fue una de las más antiguas e importantes de la ciudad en época árabe pues al ser tan señorial se invitaba a los visitantes ilustres a pasar por allí.
Pero su categoría fue opacada por la Puerta del Sol luego de que el arzobispo de Toledo decidiera reformarla en el siglo XIV.
Una de las edificaciones más impresionantes y distintivas de Toledo es el Alcázar, palacio romano del siglo III, que se encuentra situado en el punto más alto de la ciudad. El imponente edificio que fuera residencia de reyes durante la Edad Media sufrió varias modificaciones durante el reinado de Alfonso VI y Alfonso X el Sabio. La última modificación fue hecha luego de que fuera parcialmente destruido durante la Guerra Civil (1936-1939).
Gastronomía de Toledo
Además de disfrutar la vista de espectaculares monumentos, en Toledo se debe disfrutar de la buena mesa. Su gastronomía cuenta con diversas especialidades basadas fundamentalmente en productos de la caza, como la perdiz estofada, la codorniz a la toledana o el venado con setas.
Como parte de Castilla-La Mancha, no puede faltar en la mesa toledana el pisto (a base de pimiento, tomate y cebolla), la sopa castellana o las migas. Y no debemos olvidar el célebre queso manchego y el exquisito e inigualable mazapán (pasta de almendras molidas y azúcar), todo ello muy bien acompañado con los vinos de La Mancha y Méntrida, ambos con Denominación de Origen.
Artesanía toledana
Toledo goza, entre otras cosas, de la fama que le han dado sus artesanos, quienes desde hace siglos son reconocidos por su magistral trabajo con el acero y el damasquinado.
En una época, estas técnicas se usaron para adornar las espadas que aquí se fabricaban y cuya calidad y belleza es única en el mundo. Hoy se han especializado en la joyería manteniendo la técnica artesanal que los hiciera famosos.
Fiestas y celebraciones
Si de fiestas se trata, Toledo tiene para todos los gustos. Por ejemplo, las coloridas romerías como la de la Virgen del Valle, que tiene lugar el día 1 de mayo.
La celebración de Semana Santa en Toledo es muy especial por lo que se la ha declarado de Interés Turístico Nacional. La festividad de Corpus Christi, declarada de Interés Turístico Internacional, es otra fecha en la que Toledo se engalana. Siglos de tradición se ven reflejados en las multitudinarias procesiones que recorren las calles toledanas nueve semanas después de la Semana Santa.
El 15 de agosto se celebran las fiestas patronales en honor a la Virgen del Sagrario con una procesión por el interior de la Catedral.
Los carnavales de Toledo son otra ocasión para disfrutar y participar de coloridos y alegres desfiles. La algarabía inunda las calles de la capital manchega mientras charangas y chirigotas llenan el aire con su ritmo. Realmente es una fiesta que no puedes perderte.
También tienen lugar en Toledo distintos festivales tales como el Festival de Jazz, Festival Internacional de la Música y Festival de Música de las Tres Culturas además de FARCAMA, una de las mejores ferias de artesanía de España donde se exhiben extraordinarias muestras de cerámica, cuero, madera, metal y textiles.
Como ves, Toledo es una ciudad mágica, llena de encanto y tradición y sobre todo dispuesta a brindarle a sus visitantes la posibilidad de vivir experiencias inolvidables. No lo dudes, reserva tu hotel en Toledo y prepárate para vivir un viaje único.





