La tendencia actual de la moda se encamina hacia una máxima exposición del cuerpo, siendo el abdomen una de las partes más sensuales del cuerpo de una mujer.
Ellas lo embellecen con tatuajes o aritos y lo exhiben con remeras cortas y pantalones de tiro bajo.
En el gimnasio, las mujeres dedican mucho tiempo a este sector del cuerpo, trabajando con empeño sus músculos abdominales.
Pero hay ciertos factores que perjudican la belleza del abdomen: aumentos y bajadas bruscas de peso, embarazos, vida sedentaria y el inevitable paso de los años.
Este problema estético no siempre puede solucionarse con dietas o ejercicios físicos. Por otra parte, tanto las dietas como los ejercicios demandan mucho tiempo y esfuerzo para lograr resultados satisfactorios.
Por eso hay mujeres que deciden cambiar drásticamente la apariencia de su panza a través de una cirugía de abdomen o abdominoplastía.
Este procedimiento quirúrgico consiste, básicamente, en tensar y unir los músculos del abdomen, eliminando el exceso de piel.
Suele combinarse con una lipoaspiración con el fin de aspirar la grasa localizada en este sector.
La abdominoplastía también ayuda a quitar las estrías que se encuentran por debajo del ombligo y a corregir las cicatrices de cesáreas previas.
Durante el 1º mes posterior a la cirugía, es importante usar una faja que comprima el abdomen, para ayudar a una mejor recuperación.
Las cicatrices, ubicadas en el vello pubiano, irán aclarándose y mejorando con el transcurso de los meses.
El cuerpo de una mujer es una fuerte herramienta de seducción y por lo tanto debe ser cuidado y valorado.
El abdomen se ha convertido en un protagonista absoluto en el arte de seducir…..y la cirugía estética se ha convertido en una herramienta muy eficaz para sacarnos 20 años de encima sin tener que pasar por las tediosas dietas y ejercicios abdominales.
Fuente: Utilisima





