San Antonio de Padua, en Padua naciste, en padua te criaste, a portugal fuiste. Estando predicando, te llegaron las noticias de que a tu padre lo iban a ahorcar. Fuiste, lo libraste, del sermón no faltaste. Cuando te venías para acá, se te perdió un libro de portugal. Tres voces te dio el señor: antonio, antonio, antonio. A la tercera, respondiste: que lo libre sea hallado, que lo hallado, sea libre. Y a un alma desconsolada, vuelve lo que le aflige.

Rezar tres veces, sin equivocarse, y de corrido. Se encuentra absolutamente todo, todo lo que se haya extraviado. Pero no es magia. Es fe, y si no la tienes, no funcionará.