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Cine Toda la información sobre el mundo del cine en 20minutos.es. Cartelera, noticias, películas, estrenos, trailers y taquilla | Jerry Lewis, puro espectáculo en el Festival de Cannes
EFE - El cómico, protagonista de obras maestras como 'El profesor chiflado', presentó una película sobre el vejez y el adulterio.
- Se trata de 'Max Rose', donde encarna a un pianista de jazz retirado.
- La rueda de prensa fue un espectáculo de bromas y complicidad con la prensa.

Con 87 años y una energía desbordante, Jerry Lewis se hizo el dueño de Cannes con humor, ironía e inteligencia. Dijo ser un "payaso loco", aseguró que Cary Grant y Burt Reynolds eran "las" mejores humoristas que había conocido y desconcertó a todos al bromear sobre Dean Marti.
"Dean Martin. Está muerto, ¿lo sabe?", afirmó muy serio el actor ante la pregunta de un periodista por la relación entre ellos. Y ante las carcajadas de los asistentes añadió: "Cuando llegué aquí y vi que no estaba supe que algo iba mal".
Lewis está en Cannes para presentar, fuera de competición y en sesión especial, la película Max Rose, en la que interpreta a un pianista de jazz retirado que, tras la muerte de su mujer, descubre que su idílico matrimonio de más de sesenta años, no era tan perfecto como aparentaba.
Con jersey rojo y camisa amarilla, Lewis entró caminando con cierta dificultad en la sala de prensa donde recibió un caluroso aplauso por parte de los periodistas, ya entregados antes de empezar la intervención del cómico.
Lewis tomaba fotos con su cámara a los fotógrafos que le captaban a él, interrumpía a sus compañeros de equipo y contestaba cualquier cosa cuando una pregunta no le parecía interesante o, simplemente, no la escuchaba bien.
"¿Por qué está usted gritando?", interrumpió el actor a un periodista que hacía una pregunta, a quien pidió que bajara el tono de voz. Cuando volvió a tomar la palabra, Lewis apostilló: "habla más alto".
Y a una de las azafatas que pasaba el micrófono le preguntó: "¿Está usted esperando un sitio?". Entre las bromas, las risas y su evidente sordera, Lewis se perdía en algunas de las preguntas, cosa que no le importaba en absoluto. Decía muy serio por detrás a sus compañeros de filme: "estoy diciendo cualquier cosa y cree que estoy contestando a la pregunta".
Los aplausos y las risas interrumpieron en varias ocasiones una rueda de prensa que precedía al homenaje que esta noche le dedicará el Festival de Cannes a uno de los actores cómicos más importantes de la historia del cine y cuyo único Óscar es un premio humanitario recibido en 2009.
El protagonista de El profesor chiflado parecía que bromeaba hasta cuando hablaba en serio, como cuando dijo que una película que rodó en 1972, The Day the Clown Cried y que no se ha estrenado nunca, es demasiado mala para que la vea nadie. "Es mala porque yo perdí la magia", dijo Lewis de un proyecto del que hizo el guión y se ocupó de la dirección. "Nunca la veréis", aseguró el actor, quien explicó que se trata de una decisión que no mucha gente hubiera adoptado.
Pese a esa película, reconoció estar orgulloso de su larga carrera y de que el amor haya sido el ingrediente básico en todos sus proyectos.  | Payne regala a Cannes una pequeña joya en un maravilloso blanco y negro
EFE - El autor de 'Entre copas' apuesta por la austeridad y la dignidad.
- Protagoniza Bruce Dern, acompañado en Cannes por su hija Laura.
- "He trabajado con genios: Hitchcock, Coppola, Tarantino o Payne", dice el actor.

Alexander Payne llegó a Cannes con una pequeña joya bajo el brazo, Nebraska, un filme sencillo, rodado en un expresivo y maravilloso blanco y negro, que cuenta con unos estupendos actores para contar una historia humana y llena de ironía.
Recién salida de la sala de montaje -no estuvo acabada hasta el viernes- Nebraska es una película sobre la dignidad, sobre "el deseo de un hijo de dar dignidad a su padre", explicó Payne en una rueda de prensa.
Hay momentos en los que las personas mayores pierden esa dignidad "y es bonito que sus hijos quieran restaurarla", agregó Payne, rodeado de los protagonistas de la historia, un emotivo Bruce Dern, una divertida June Squibb o un desconocido Will Forte, un descubrimiento salido de la factoría Saturday Night Live.
Woody (Dern), un hombre mayor y con los problemas derivados del envejecimiento, está obsesionado con que ha ganado un millón de dólares en la lotería. Su hijo David (Forte) no quiere decepcionarle y decide acompañarlo desde Montana a Nebraska, una distancia de 1.450 kilómetros, que les servirá para reforzar su unión.
Payne decidió rodar la película en blanco y negro porque le parecía la elección adecuada para la historia. "Es así como veía la historia. Además siempre quise rodar en blanco y negro, es un formato extraordinario. En las mejores fotos siempre se usa el blanco y negro y esta historia se prestaba a blanco y negro, un estilo visual tan austero como lo es la vida de los personajes", precisó el realizador.
Una ausencia de color que se ajusta perfectamente a la historia y que permite apreciar mejor la desolación de los paisajes por los que se desarrolla ese viaje, mediante unos bellísimos y estáticos planos en los que tan solo el coche de la pareja rompe la soledad.
Y aunque es un filme que también puede responder a la actual situación de crisis, no era ese el objetivo del realizador. "La película está hecha en la época en la que está, pero el guión me llegó hace nueve años. Lo que me atrajo fue esa mirada melancólica, que también existe en la vida, y que es el estilo que me gusta. Puedo decir que lo hicimos a propósito como un filme de una época de depresión", pero no fue así, matizó Payne.
Antes de agregar con sarcasmo: "solo soy el director, es difícil para mí decir qué significa".
Puede, reconoció, que haya aspectos sociales que fluyen en medio de la historia, consciente o inconscientemente, pero se trata de una "combinación de cosas que está puestas ahí de forma intencionada y otras que fueron simplemente creadas por los dioses".
Una de las más intencionadas, la elección de Dern para interpretar al protagonista. Un personaje que el actor realizó sin cambiar una sola línea del guión que le dio Payne, y del que se mostró hoy muy satisfecho en Cannes, donde le acompañaba su hija Laura Dern.
"He trabajado para directores maravillosos y con seis genios: (Elia) Kazan, (Alfred) Hitchcock, (Francis Ford) Coppola, (Quentin) Tarantino, (Douglas) Trumbull y Payne".

  | Los quince mejores robots de la historia del cine
Rafa Vidiella 20m 
Ya antes de que existiera una palabra para definirlos, los robots estaban en el cine. El dramaturgo checo Karel Capek fue quien, en una obra de teatro de 1920, utilizó por primera vez la palabra robot para definir a unas criaturas mecánicas con forma humana, pero el celuloide ya los había retratado en alguna que otra pesadilla futurista como Houdini: The Master Mistery (1919) o The Mechanical Man (1921).Robot procede de robota, que significa servidumbre o esclavitud en checo, y es cierto que estas máquinas han trabajado mucho en la gran pantalla.
Vistos en múltiples ocasiones como criaturas amenazadoras y desalmadas, los robots han representado en el cine el temor de los frágiles humanos a las máquinas y la tecnología, al progreso y la deshumanización. Pero el cine es mucho y muy grande, y también ha sabido retratar a los robots con ternura y amor, admiración, respeto e incluso a veces, envidia.
"He visto cosas que vosotros no creeriais", le decía un celestial androide a su humano ejecutor en Blade Runner. "No se preocupe por el Amo Luke", decía C3PO en La Guerra de las Galaxias, "estoy seguro de que estará bien. Es bastante listo... Para ser un humano". Y David, el niño robot de Inteligencia Artificial, corroboraba que las máquinas tienen su corazoncito al preguntar a su madre humana "¿por qué quieres abandonarme? Perdóname por no ser de verdad... Si me dejas, ¡seré muy real para ti!".
Inteligentes o encantadores, tiernos o, es verdad, demoniacos, el cine está lleno de inolvidables robots. Atrévamonos, en una vuelta de tuerca, a recordar unos cuantos: se admiten sugerencias porque, eso es seguro, todos hemos soñado alguna vez con nuestro robot favorito. Perdón por comenzar con un spoiler: Ash, uno de los imperturbables pasajeros de la descomunal Alien, era un robot. Un robot con propósitos perversos: hacer todo lo posible para que el terrorífico alienígena de la película entrara en la nave espacial Nostromo y así pudiera ser recuperado por los humanos. Para colmo, intentaba asesinar a la heroína Ripley con una revista pornográfica: tendría, eso sí, su justo castigo en el transcurso de la película.
Podríamos habernos quedado con la bella Zhora, la tierna Pris o el despiadado Leon, algunos de los inolvidables replicantes de Blade Runner. Pero Roy era, desde luego, el más carismático. 'El hijo pródigo', como le llamaba el creador de estas máquina: el personaje de Rutger Hauer era más y mejor que cualquier humano, pero eso no le salvó, como a todos nosotros, de perderse en el tiempo como lágrimas en la lluvia. Era hora de morir. Los robots también pueden ser simpáticos. En unos años de entusiasmo por la tecnología, Cortocircuito supo dirigirse al público infantil y ser número uno en las taquillas de medio mundo contando la historia de una máquina concebida para el ejército que, tras un chispazo, se transformaba en inocente y simpática. Primo hermano de E.T., Número 5 acariciaba mariposas y veía la televisión, protagonizó una secuela y, se dice, es candidato a uno de los frecuentes remakes con los que Hollywood revisita los años ochenta.
Toda la ternura del mundo cabía en el enorme robot protagonista de un clásico del cine de animación. Ambientada en la paranoica década de los cincuenta, El gigante de hierro se ponía del lado del extranjero, del recién llegado, del desconocido. Su director, Brad Bird, ha hecho carrera en el cine: criado en Disney, dirigió después para Pixar Los increíbles y Ratatouille, y se ha convertido en una referencia del mejor Hollywood con secuelas tan dignas como Misión Imposible: Protocolo Fantasma. ¿Una bonita película de robots hecha en España? Sí: Eva. Dirigida por el debutante Kike Maíllo, Eva no necesitaba de grandes efectos especiales ni cientos de millones de dólares para situarnos en un futuro creíble, familiar y repleto de robots. Max era uno de ellos: un mayordomo entusiasta y repeinado encarnado por Lluis Homar, que obtuvo por este trabajo su primera candidatura a los Goya. Sí: a Steven Spielberg se le fue la cabeza. Concebida por Stanley Kubrick, Spielberg heredó la tarea de hacer el Pinocho del S.XXI, de filosofar y enternecernos con la desesperada historia del niño robot que sueña ser humano. Harry Joel Osment, el protagonista de El Sexto Sentido, volvió a bordarlo, y Spielberg supo rodearle de otras criaturas entrañables como el Gigolo Joe de Jude Law. El delirante final dividió opiniones y provocó amor y odio, pero nadie puede poner en duda la humanidad e inocencia del pequeño robot protagonista.
Remezclada, digitalizada y recuperada cíclicamente, Metropolis es una de las cumbres del Séptimo Arte, una joya de una época tan decisiva en la historia del cine como el expresionismo. Profética en ocasiones, algo pueril en otras, Metropolis hablaba del futuro, y en él no podía faltar un robot, en este caso femenino, capaz de llevar a la rebelión a las clases oprimidas y poco después encargado de esparcir el mal por la tierra. La falsa María (la buena era la humana), eso es seguro, sobrevive como icono: metálica y aterradora, escenas como la de su transformación anticipan mucho del mejor cine que se haya rodado después. Aunque algo gordinflón (su figura se asemeja a la del muñeco de Michelín) e inequívocamente retro (su cabeza parece la parte de atrás de una radio de los años 50), Robby es uno de los grandes robots de la historia del cine. Desfiló por varias películas, pero fue gracias a Forbidden Planet, obra de culto en el género de la ciencia ficción, por lo que se convirtió en leyenda cinematográfica. Hablaba 187 idiomas y era experto en ingeniería molecular, pero los humanos y en particular su dueño, el doctor Edward Morbious, apenas le veían más que como un enorme, obediente, aparatoso y obediente mayordomo.
El cerebro de un humano... Encerrado en una metálica máquina de matar. O no: en realidad, el policía acribillado a balazos en el aterrador Detroit del futuro no era más que un propósito de maquillar el brutal comportamiento de las fuerzas del orden, pero los emergentes recuerdos de su pasado le terminaban llevando a enfrentarse a los que le habían creado. Como en todo el cine de Paul Verhoeven, hay muchas capas en la película, casi tantos como momentos fascinantes en su metraje. Además de Robocop, destacar al robot averiado que, tras pedir al político en varias ocasiones que arrojara el arma, termina destrozándole a balazos. - C3PO y R2D2 (La Guerra de las Galaxias)
Como al Gordo y el Flaco, es imposible separarlos. La inagotable imaginería de la primera trilogía de La Guerra de las Galaxias está llena de robots (hasta el infaltable Darth Vader era, en su mayor parte, una criatura mecánica), pero la idea de convertir a los dos personajes más graciosos de la trama a dos robots es uno más de los irrepetibles aciertos de la película. C3PO era cobarde y dorado, R2D2 intrépido y diminuto: ambos contemplaban los disparates humanos con una dignidad insolente y, si era preciso, siempre estaban dispuestos a echar una mano a sus amigos de carne y hueso. Pero no: todos sabemos que no todos los robots son buenos. Aquí, además, no es que los hayan programado mal, sino que terminaron siendo tan inteligentes que decidieron independizarse y acabar con los humanos. En la futura guerra entre máquinas y humanos (será en 2029), incluso decidirán (hace falta ser perverso) enviar a uno de los suyos al pasado para asesinar al líder de las personas. Ese era el T-800, uno de los papeles que convirtieron a Arnold Schwarzenegger en leyenda. En la secuela, incluso más divertida que la original, el malo era el T-1000, un terminator líquido que representaba toda la naciente magia de la animación por ordenador y que se proclamaba como uno de los villanos más terroríficos e implacables de la historia. Es uno de los grandes clásicos de la ciencia ficción: Ultimátum a la Tierra, además de una película sobre alienígenas, era una llamada a la pacificación y el entendimiento en plena Guerra Fría. Un extraterrestre visita nuestro planeta para advertir a los humanos: dejaros de escaladas nucleares. Los humanos, claro, le capturaban y pretendían viviseccionarlo para ver qué tenía dentro: por suerte, iba acompañado por un gigantesco robot, Gort, que le rescataba y ponía en su sitio a los imprudentes terráqueos. De la reciente versión protagonizada por Keanu Reeves, mejor ni hablar...
Y, por último, el protagonista de una de las grandes películas de animación de todos los tiempos. De Charles Chaplin a 2001, una odisea del espacio, pasando por E.T. Cine mudo, ciencia ficción, cine romántico y denuncia social (porque sí, Wall-E también criticaba con rudeza el consumismo, la degradación medioambiental) se unían en esta obra maestra de Pixar protagonizada, por supuesto, por robots. El tierno y enamoradizo Wall-E era el protagonista pero, sin ir más lejos, la hermosa Eve es un personaje inolvidable, único y encantador. 
  | "No es ciencia ficción: los robots ya están entre nosotros, y cada vez serán más populares"
R. V. 
Jake Schreier es el director de 'Un amigo para Frank', que se estrena este viernes en España. Es su primer largometraje: ¿Cómo consiguió reunir a Susan Sarandon, Frank Langella o Liv Tyler en el reparto? Tuve grandes productores. Me conocían de haber hecho muchos trabajos publicitarios, y apostaron fuerte por la película. El reparto es magnífico, pero también a las estrellas les gusta el cine independiente, y tuve la suerte de que aceptaran. En la película, cambia la perspectiva sobre los robots y la tecnología según avanza el metraje: al principio es reacia, pero al final aplaude estos avances. Sí, esa es la perspectiva del protagonista. Al principio odia a los robots, pero luego ve que pueden sernos de mucha ayuda. Yo no soy tan escéptico: tengo mi tablet, mi iPhone y me gusta la tecnología. No me asusta, pero consideré interesante mostrar ese punto de vista. Yo estoy a favor: me gusta cómo la tecnología ha cambiado nuestras vidas. ¿Cree que la tecnología nos ha hecho mejores? Creo que ha mejorado muchas cosas de nuestro día a día. Pero los humanos no hemos cambiado: seguimos siendo humanos, y lo seremos siempre. Las personas no cambian por la tecnología que les rodea. ¿Qué es lo más difícil de rodar con un robot? En realidad... ¡Fue lo más complicado de la película! Es complicado que se mueva con fluidez, que resulte realista... Casi siempre te parece que van demasiado despacio, o demasiado rápido. Es difícil conseguir que transmitan emociones. Y aquí, era uno de los protagonistas. ¿Por qué el robot es así? ¿En qué se inspiró? Es muy parecido a un robot, real, creado en Japón. Me gustaba su aspecto tradicional... Y me recuerda a un astronauta. Es un robot, pero también es muy humano. Al final, muestra una serie de imágenes de robots reales trabajando. ¿Por qué? Para reflexionar sobre lo visto: no es irreal, no es ciencia ficción extrema. Hay muchas conexiones con la realidad: los robots ya están aquí, entre nosotros, y cada vez serán más populares. La pelicula denuncia que, en el futuro, no existirán los libros tradicionales. ¿Y el cine tradicional? La mayor parte de las películas ya no se ruedan en el formato de antes, en película convencional, y puede resultar triste. Pero ha facilitado las cosas. Cada vez es más fácil, para la gente, hacer cine. Respecto al espectador, también han cambiado los hábitos, pero cada vez más gente tiene acceso a todo tipo de películas. ¿Que si ha cambiado la experiencia de ver cine? Puede ser, pero sigue siendo maravilloso. ¿Son, como transmite la película a veces, más fáciles de tratar los robots que las personas? Eso parece pensar el personaje protagonista. Lo que sé es que ambos trabajan bien juntos: juntar robots y humanos en la pantalla suele funcionar. 
  | 'El gran Gatsby', con DiCaprio, seduce a la taquilla española
C.RULL - 'El gran Gatsby' recaudó 1,55 millones de euros en su primer fin de semana.
- 'Iron Man 3' fue la segunda más vista después de 3 semanas siendo la más taquillera.
- Una semana más, la asistencia de espectadores fue baja.

La nueva adaptación de El gran Gatsby, basada en la famosa novela de F. Scott Fitzgerald, ha logrado destronar a Iron Man 3 del primer lugar de la taquilla española. La película protagonizada por Leonardo DiCaprio y Carey Mulligan recaudó el pasado fin de semana 1,55 millones de euros, según datos de Rentrak Spain.
Una buena cifra la conseguida por el largometraje dirigido por Buz Luhrmann, pero queda por debajo de las expectativas que apuntaban a que El gran Gatsby podría superar los 2 o incluso 3 millones de recaudación en su primer fin de semana. Se estrenó con 345 copias, de las cuales aproximadamente un tercio eran en 3D.
Por debajo de ella, en segundo lugar, se colocó Iron Man 3 que ingresó 560.000 euros y se acerca a los 9 millones de euros amasados en menos de 4 semanas en cartelera. Muy cerca, en tercera posición, encontramos el thriller de acción Objetivo: La Casa Blanca, con 480.000 euros y casi 1,5 millones acumulados en 10 días. La cuarta más vista fue Scary Movie 5 con 320.000 euros y unos 2 millones ingresados durante las 2 semanas y media que lleva de exhibición en nuestros cines. Quinta posición para la comedia La gran boda, con 250.000 euros y 1,9 millones también durante 2 semanas y media. Entre el resto de las más taquilleras destaca de nuevo la animación de Los Croods: Una aventura prehistórica que incluso aumenta su recaudación un 45 % respecto al fin de semana anterior; o la intriga de Stoker, una propuesta más minoritaria pese a estar protagonizada por Mia Wasikowska y Nicole Kidman y que en 10 días ha acumulado unos 375.000 euros. Todo ello en otro pobre fin de semana en cuanto a recaudación en los cines españoles con apenas 4,4 millones de euros ingresados y ligeramente superior, en un 20 %, al pasado fin de semana. Para este viernes, entre las novedades que aspiran a tener un fuerte debut en taquilla destaca Fast & Furious 6, protagonizada por Vin Diesel, Dwayne Johnson y Paul Walker. 
  | Baldwin muestra la "gigantesca hemorroide" de la búsqueda de financiación en el cine
EFE - El documental 'Seduced and Abandoned', rodado con el director James Toback, pone de manifiesto sus intentos de conseguir financiación para una película.
- Reconocen que la industria les produce la sensación de prostituirse.
- No obstante, dicen que esta ha sido "la mejor experiencia" de su vida.

El director James Toback y el actor Alec Baldwin muestran en su documental Seduced and Abandoned sus intentos fallidos de conseguir financiación para rodar una película, dentro de una industria que, reconocen, les trata como "una mala amante" y, a veces, les produce la sensación de prostituirse.
La cinta, rodada en once días durante el pasado festival de Cannes y presentada este, fuera de concurso en sesión especial, supone un viaje a través del cual el director y el actor se muestran ante el público, como el propio título indica, "seducidos y abandonados" por la promesa de hacer un filme y todo el proceso de negociación y búsqueda de fondos. Una búsqueda que les ha servido para reflexionar sobre el cine, el glamur, la vida y la muerte. De esta forma, recuerdan a Orson Welles, que aseguraba que se pasa el 95% del tiempo intentando conseguir dinero para una película y el 5% haciéndola, lo que, aseguran, "no es vida", aunque ambos reconocen que este proyecto ha sido "la mejor experiencia" de su vida.
De productor a productor, con la idea de una película, pero sin rastro de guión, con la única garantía de que, a cambio de rascarse el bolsillo, conseguirán la "inmortalidad" que dan unos títulos de crédito. "Íbamos a hacer esa película o puede que no, pero no estábamos perdiendo el tiempo", reconoce Baldwin, quien aseguró que su intención era mostrar la "gigantesca hemorroide" que supone la búsqueda de financiación.
El documental se completa con distintas perspectivas de la industria cinematográfica, como las de los directores Martin Scorsese, Bernardo Bertolucci o Francis Ford Coppola y las de el actor Ryan Gosling o la actriz Jessica Chastain, en las que queda claro que todo se reduce al dinero.
Y, como en todas las presentaciones, no podían faltar los halagos. "Este tipo es el mejor -dijo Toback sobre Baldwin-. Rápido, seguro de sí mismo, increíblemente inventivo, hilarante y con una energía sin fin. Como dijo Voltaire sobre Dios, 'si no existiera, habría que inventarlo'". "Podría rodar con él 14 o 15 películas, hasta que alguno de los dos pasase al siguiente plató", apuntó Baldwin del director. 
  | Frears lleva a la televisión la batalla judicial de Muhammad Ali
EFE - El autor de 'Las amistades peligrosas' toca un episodio "desconocido" de Ali.
- Ali fue condenado por traición tras recharzar ingresar en las Fuerzas Armadas.
- Frears mezcla imágenes de archivo con una dramatización de lo sucedido.

El británico Stephen Frears dedica su último proyecto, Muhammad Ali's greatest fight, a los entresijos de la batalla judicial que acabó devolviendo a Muhammad Ali su título de boxeo y su licencia para boxear.
No es la primera vez que un largometraje aborda la carismática figura del excampeón mundial, que se interpretó a sí mismo en The Greatest o fue encarnado por Will Smith en el filme de Michael Mann Ali, pero sí la primera, según el realizador dijo a la prensa, que alguien se centra en ese episodio desconocido de su historia.
Frears presenta la película fuera de competición del Festival de Cannes y con ella buscaba aportar "una perspectiva fresca" sobre ese personaje y las deliberaciones del Tribunal Supremo de Estados Unidos, que se acabó encargando del caso tras los recursos presentados por el boxeador.
El autor de Las amistades peligrosas, Café irlandés o La reina ha mezclado imágenes de archivo para el papel de Ali con una dramatización de lo sucedido protagonizada entre otros por Christopher Plummer, Frank Langella o Benjamin Walker.
"Nunca imaginé que iba a hacer una película sobre Ali o sobre el Tribunal Supremo. Claro que él me gustaba, pero hay una gran diferencia entre eso y querer hacer una", dijo ante un grupo reducido de prensa internacional, justificando el proyecto por la calidad del guión recibido.
El boxeador, anteriormente llamado Cassius Clay, se unió a la Nación del Islam en 1964 y en la cumbre de su carrera, en 1967, tras rechazar ingresar en las Fuerzas Armadas por motivos religiosos, fue condenado por traición a cinco años de prisión.
No los llegó a cumplir, pero vio retirada su licencia y estuvo cuatro años fuera del ring en ese combate paralelo por recuperar sus derechos en los tribunales, en donde Frears introduce su cámara.
El telefilme ha sido realizado por la cadena estadounidense HBO y hace que Frears esté en Cannes, según confesó, sobre todo por una cuestión de "vanidad": "Es una película hecha para televisión. (...) Quería atraer la atención, porque creo mucho en ella".
Frears no llegó a conocer a Ali, porque, aunque coincidió con él en una habitación, tuvo la sensación de que quería estar solo y no se le acercó. A pesar de que ha intentado ser fiel a lo sucedido, deja claro que, pese a toda la documentación analizada, su film no es más que "una suposición". 
  | Abucheos en Cannes por la violencia desmedida de la nueva película del cineasta Refn
EFE - La película 'Only God Forgives', del director de 'Drive', era uno de los largometrajes més esperados en el festival de Cannes.
- El argumento recrea la historia de una venganza.

Only God forgives, la película con la que el danés Nicolas Winding Refn compite en Cannes, ha recibido abucheos en su primer pase de prensa ante el despliegue de una violencia sinsentido que muestra con un preciosismo estético que contrasta con la dureza de la historia. El filme de Refn era uno de los más esperados de esta 66 edición de Cannes, después de que con su trabajo anterior, Drive, ganara el premio al mejor director en 2011. Protagonizada por Ryan Gosling y Kristin Scott Thomas, cuenta la historia de una venganza. Gosling vive en Bangkok con su hermano, donde regentan un club de boxeo como tapadera para su negocio de tráfico de drogas. Su hermano viola y mata a una joven de 16 años, lo que desencadena una venganza por parte de un policía que controla los bajos fondos de la ciudad. Y la madre de los dos jóvenes (Scott Thomas), llega con los mismos deseos de buscar una reparación a la muerte del mayor de sus hijos. Con pocos elementos para entender la historia, Refn ofrece todo un repertorio de sangre y de violencia explícita, sin ahorrar escenas desagradables al espectador. Y aunque hasta ahora se ha visto mucha violencia en Cannes, ninguno de los filmes exhibidos por el momento habían provocado una reacción fuerte en su contra, como sí ha ocurrido con el trabajo de Refn. 
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