En los últimos días Florencia, Mauro y Camila 3 chicos de entre 16 y 18 años murieron por la misma razón: mezcla de alcohol y éxtasis (pastilla que por 50$ se consigue en las puertas de “algunos” boliches) antes de ir a bailar.
Esta especie de mezcla mortal se puso de moda, desafortunadamente, por jóvenes adultos y adolescentes de nuestra sociedad. Se creen que si uno no toma lo que lo demás te ofrece quedas como el TONTO (por así llamarlo) de ese grupito de amigos. El descontrol va apareciendo en la largada: en el micro que ofrecen ciertos boliches en donde los chicos ya van tomando, ya adentro en el lugar, supuestamente la venta de alcohol a menores de 18 años esta prohibida pero no es así, cualquiera que se disponga a comprarlo lo obtiene fácilmente, ya que no piden la documentación correspondiente. Por otra parte en las pistas electrónicas (mayormente) se encuentran los vendedores del éxtasis, el cual, él que lo consume le provoca un alto grado de exaltación que genera que el joven pueda bailar alocadamente toda la noche llevándolo a tener que tocar más agua de lo habitual porque el éxtasis deshidrata y lo peor de todo es que cortan el agua de los baños para poder venderte sus botellitas a un precio muy elevado.
Me parece que hoy en día la juventud no esta tomando conciencia sobre el riesgo que pueden llegar a la hora de combinar alcohol con las pastillas, si esto lo hacen por diversión, se equivocan y mucho. No se puede tomar por diversión algo que te puede llevarte a la muerte.
Autor
Roxana Gómez